Cuando una empresa comienza a escalar, las limitaciones del software preempaquetado (SaaS) se hacen evidentes. Flujos de trabajo truncados, cuotas mensuales que crecen exponencialmente y la dependencia de plataformas ajenas son sólo algunos de los obstáculos más comunes.
El software a medida, por el contrario, se adapta a tu negocio y no al revés. Aunque la inversión inicial puede parecer mayor, a largo plazo la eliminación de cuotas por usuario, la propiedad del código y la plena integración de todas las herramientas operativas convierten a una plataforma propietaria en uno de los mayores activos de cualquier organización.
1. Tienes el control total de los datos
Las soluciones en la nube suelen tener políticas estrictas y te obligan a compartir tus datos de usuario...