En un esquema operativo omnicanal, vender un producto en el escaparate digital minutos antes de que haya pasado por la caja registradora de una tienda física origina roturas de stock imprevistas, cancelaciones de pedidos de compras web y un profundo deterioro de la imagen de marca de cualquier minorista.
Para solventar esta discontinuidad de datos, implementamos una infraestructura puente (middleware) basada en eventos de arquitectura webhook. Cuando el sistema TPV de cualquier franquicia registra un escaneo de un código de barras de salida en el inventario o la entrada de devoluciones de producto, esta pasarela actualiza al instante la tabla SQL del E-commerce maestro.
Los beneficios inmediatos traen consigo no solo la imposibilidad absoluta de sobrevender bienes carentes en los estantes, si no la gran facilidad operativa de destinar el envío de compras directas hacia las sedes físicas que requieran aumentar su rotación de artículos inmovilizados.