Aunque suene a ciencia ficción, esto ya es una realidad gracias a los asistentes de IA, o chatbots, que están revolucionando el sector de la hostelería. Y no, no hablamos de robots que te traen la comida (aunque eso también está llegando), sino de programas inteligentes que se encargan de esas tareas repetitivas que tanto tiempo quitan, impulsando la automatización de procesos clave.
Desde tomar pedidos a domicilio con una precisión asombrosa hasta gestionar reservas sin un solo error, estos «camareros virtuales» están liberando al personal para que se centren en lo que de verdad importa: ofrecer una experiencia inolvidable al cliente. Piensa en ello: menos llamadas perdidas, menos confusiones en los pedidos y, en definitiva, clientes más contentos. Además, pueden responder a preguntas frecuentes sobre el menú, horarios o alérgenos, ¡todo en un instante! Es como tener un recepcionista y un teleoperador trabajando sin parar, pero sin quejarse ni pedir vacaciones.